domingo, 27 de marzo de 2011

¿Dónde está tu martillo? ¿Y tu jurado? ¿Cuál es mi ofensa esta vez?
No eres un juez pero, si vas a juzgarme, bueno, senténciame a otra vida.
No quiero oír tus canciones tristes, no quiero sentir tu dolor cuando juras "todo es mi culpa", porque sabes que no somos lo mismo, no somos lo mismo.