Este dia empieza a crecer, voy a ver si puedo correr con la mañana silbándome en la espalda o mirarme en las burbujas.
Tengo que aprender a volar entre tanta gente de pie, cuidan de mis alas unos gnomos de lata que de noche nunca rien.
Si la lluvia llega hasta aquí voy a limitarme a vivir, mojaré mis alas como el arbol o el angel o quizás muera de pena.
Tengo mucho tiempo por hoy, los relojes haran que cante
Y la espuma gira en torno a mi piel, me han puesto manos para hablarle a las cosas de mi.
Y al fin mi duende nació, tiene orejas blancas como un soplo de pan y arroz...y un hongo como nariz, cuatro pelos locos y un violín que nunca calla...solo se desprende y es igual a las guirnaldas.
Este dia es algo de sal, me dejó vibrando al nacer, pesa y es liviano como un hilo sin nombre suena un poco a mi guitarra.
Tengo que aprender a ser luz entre tanta gente detras, me pondré las ramas de este sol que me espera para usarme como al aire...y es que al fin mi duende se abrió, tiene un corazón de mantel y batón y un guiño al ver que todo es verdad.
Ya los gnomos cuiden a un violín que siempre canata, nunca se adormece y es igual a las guirnaldas.
Y es que nunca calla, solo se desprende y es igual a las guirnaldas.